Mostrando entradas con la etiqueta Hijos adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hijos adolescentes. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de septiembre de 2013

Y LLEGÓ LA TEMIDA SECUNDARIA

En general, durante la Educación Secundaria baja el rendimiento académico de los chicos y las chicas, así como su interés y motivación por la escuela.
Desde la familia se debe hacer un esfuerzo por estimular el interés de unos y otras por la escuela y favorecer así su desempeño académico
Adolescentes y escuela parecen no entenderse demasiado, ¿por qué ocurre esto?
Probablemente, existan toda una serie de motivos que contribuyan a explicarlo.
En primer lugar, el paso de la educación primaria a la secundaria se produce coincidiendo con un momento en el que chicos y chicas están experimentando los cambios físicos, psicológicos y sociales asociados a la pubertad.
Asimismo, tienen que enfrentarse a las nuevas exigencias del profesorado y de sus madres y padres, que en este momento les demandan más madurez y responsabilidad, y que para algunas cuestiones -no todas- les consideran personas adultas.

Evidentemente, el que en un mismo momento coincidan tantos acontecimientos importantes, los pone a prueba y aumenta su riesgo de experimentar problemas académicos.
Por otro lado la transición a la secundaria implica normalmente un cambio de centro educativo. Un centro de mayores dimensiones, en el que la organización es mucho más burocrática y en el que las posibilidades de contactos estrechos y personales con profesoras y profesores son bastante más escasas que en primaria. Esta situación se puede ver empeorada si unimos lo anterior al alejamiento de muchos de los compañeros y compañeras que tiene durante la primaria, y al menor estatus que supone pasar de estar en el grupo de los mayores del colegio al de los más pequeños del nuevo instituto.
Además, la educación secundaria supone cambios en el funcionamiento del centro. Justo en el momento en el que chicos y chicas están construyéndose como individuos autónomos e independientes de sus madres y padres y que demandan más poder de decisión, las asignaturas y horarios se vuelven más estructurados y complicados, las normas son más estrictas, se insiste más en el control y la disciplina, y chicas y chicos tienen menos capacidad de decidir lo que ocurre en el aula. Asimismo, las relaciones con el profesorado pueden ser más distantes comparadas con las que se mantenían en primaria, y alumnos y alumnas pueden percibir menos apoyo emocional de su parte. 
Es importante tener en cuenta que junto con 
los progenitores, las profesoras y los profesores
 son las figuras adultas que más influencia ejercen sobre los y las adolescentes, 
y desempeñan un papel fundamental como fuente de apoyo y guía, 
y como modelo de comportamiento
Finalmente, en secundaria 
  • las calificaciones se vuelven especialmente importantes, 
  • aumenta la competitividad, y 
  • son frecuentes las comparaciones en el aula. 
Estos tres elementos pueden repercutir negativamente en la autoestima, especialmente para aquellos que no logran alcanzar sus aspiraciones. 
Es posible que las características de la educación secundaria influyan en la menor motivación e interés del alumnado hacia las materias escolares, así como en su menor rendimiento. No obstante, existen algunos factores que pueden ayudarles a que les vaya mejor en el colegio, como
  mantener un clima positivo en el hogar, 
donde se combinen el apoyo y el cariño 
con la existencia de normas 
y la supervisión de la conducta adolescente.

Extraído de revista: ADOLESCENTES:
nº3: Los mundos de chicas y chicos 
adoLescentes: escueLa, 
amigos y sexuaLidad.
Edita: Junta de Andalucía

jueves, 27 de diciembre de 2012

CUANDO LA PUBERTAD LLEGA A DESTIEMPO


Chicas y chicos se adaptan mejor a los cambios puberales cuando ocurren coincidiendo con los cambios en sus compañeras y compañeros.
Cuando estos cambios no aparecen en el momento esperado, bien por ocurrir demasiado pronto o demasiado tarde, tienen consecuencias diferentes para chicas y chicos.

Si la pubertad llega antes de lo esperado, ellas lo llevan peor que ellos, ya que alcanzan un cuerpo adulto antes que sus amigas y mucho antes que los compañeros de su edad, con lo que son niñas que viven en un cuerpo de mujer
Si la misma adolescente madura tardíamente no experimenta tantos problemas porque alcanzará el cuerpo adulto al mismo tiempo que muchos de sus compañeros.

Por el contrario, si el chico madura de forma temprana se beneficiará de un cuerpo adulto antes que sus amigos, lo que lo hará más atractivo para las chicas.
El adolescente que alcanza la pubertad de forma tardía seguirá teniendo cuerpo de niño cuando sus amigos, y sobre todo sus amigas, ya hace tiempo que parecen mujeres.

Es importante que madres y padres sean conscientes del momento en el que ocurren los cambios puberales e intenten entender los miedos y preocupaciones de sus hijos e hijas, especialmente cuando estos cambios ocurren antes o después de lo esperado.
Madurar a destiempo hace a chicas y chicos muy diferentes de sus compañeros y compañeras justo en el momento en el que menos quieren serlo, igualmente, el no experimentar los cambios físicos al mismo tiempo que sus compañeros y compañeras, les hace difícil el compartir sus experiencias, dudas y temores con los iguales.

En estos casos, madres y padres deben ser figuras de apoyo fundamentales.

Vivencia (Raquel, 16 años, Osuna, Sevilla)
“Yo tenía 10 años cuando tuve mi primera regla, 
y todavía recuerdo las palabras de mi madre: 

“ya eres una mujercita, tienes que estar 

contenta, pero no se lo digas a tu hermana”. 
¿Si tenía que estar contenta, por qué tenía que 
ocultarlo?, de todas formas, no hubiera hecho 
falta que mi madre me dijera nada, yo iba a 
esconderlo de todas maneras, y más a mi hermana, 
que tenía 7 años. Durante una época lo 
pasé fatal. Mi cuerpo cambió muy rápido, y los 
niños de mi clase se metían conmigo. Odiaba 
cuando los hombres me miraban. Me daba 
vergüenza tener pecho, y yo lo escondía como 
podía, pero al mismo tiempo me negaba 
a usar sujetador, quería seguir siendo una niña como mis amigas. Empecé a tener discusiones con mi madre. Ella me controlaba más que antes y me decía que tenía que tener cuidado con los niños. Mi padre se volvió distante y frío conmigo, supongo que se sentía incómodo besándome y abrazándome como antes. Aunque me daba mucho corte, me hubiera gustado hablar con mi padre y con mi madre y explicarles lo mal que me sentía. No me refiero a hablar sólo de la regla, sino de mis sentimientos, seguro que me hubieran entendido, pero creo que les daba todavía más vergüenza que a mí”.

Revista "Adolescentes: ¡Cómo ha cambiado"
Alfredo Oliva... et al.
Junta de Andalucía

domingo, 4 de noviembre de 2012

10 IDEAS PARA CREAR BUENOS LECTORES (II)

10 IDEAS PARA NIÑOS

Organiza bien tu biblioteca

¿Tienes tus libros bien ordenados? ¿Has reservado algún lugar especial para guardarlos?

Piensa que tus amigas, tus amigos, son los mejores compañeros de lecturas

¿Has intercambiado alguna vez los libros con tus amigos? ¿Habéis jugado a contaros historias: las más misteriosas, aventureras, inquietantes, divertidas…?

Aprovecha cualquier ocasión para leer

Cualquier motivo puede ser bueno para conseguir los mejores libros: cuando prepares tus vacaciones, cuando quieras aprender cosas nuevas, cuando te apetezca leer las historias más fascinantes… ¿Por qué no das ideas a tus padres para que te regalen más libros?

Pide consejo: a tus padres, a tus profes, al bibliotecario, al librero…

Si no sabes qué leer, si te has atascado con algún libro, pide ayuda. Tus profesores, tus padres, el librero o el bibliotecario de la zona, algún amigo o amiga…, seguro que ellos se les ocurren muchas ideas.

Si te apetece leer, lee. No te distraigas con otras cosas

¿Hay veces que tienes unas ganas irresistibles de leer?

No te quedes con ninguna duda

Siempre que estés leyendo, a solas, o con tus padres, o en el cole, no te quedes con ninguna duda. Si no entiendes algo, pregúntalo. Los mayores saben muchas cosas que pueden ayudarte. Ellos sí que son buenos lectores.

Fíjate bien en cómo leen las personas mayores

¿Te has dado cuenta de todo lo que hacen los mayores mientras leen? ¿Has visto lo bien que lo pasan leyendo? Cuando lean tus padres, tus hermanos, tus abuelos…no te pierdas ningún detalle.

Visita la librería y la biblioteca más próximas

¿Conoces la biblioteca más cercana? ¿Y la librería? ¿Por qué no pides a tus padres que te acompañen? Allí te enseñarán las últimas novedades y te recomendarán libros sobre tus temas favoritos. Además, puedes hacerte el carné de lector. ¿O lo tienes ya?

Busca cualquier disculpa para que te lean y te cuenten cuentos

¿Te gusta que te cuenten historias? ¿Y que alguien lea en voz alta?

Todos los días, resérvate un rato para leer

Después de merendar, antes de dormir… ¿cuál es tu momento preferido?
Ministerio de Educación

10 IDEAS PARA CREAR BUENOS LECTORES


10 IDEAS PARA PADRES

Compartir

El placer de la lectura se contagia leyendo juntos. Leamos cuentos, novela, cómics, en Internet...

Acompañar

El apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No los dejemos solos cuando aparentemente saben leer.

Proponer, no imponer

Es mejor sugerir que imponer. Evitemos tratar la lectura como una obligación.

Respetar

Los lectores tienen derecho a elegir. Estemos pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.

Dar ejemplo

Las personas adultas somos un modelo de lectura para niños y jóvenes. Leamos delante de ellos, disfrutemos leyendo.

Estimular, alentar

Cualquier situación puede proporcionar motivos para llegar a los libros. Dejemos siempre libros apetecibles al alcance de nuestros hijos.

Escuchar

En las preguntas de los niños y los adolescentes está el camino para seguir aprendiendo. Estemos pendientes de sus dudas.

Pedir consejo

El colegio, las bibliotecas, las librerías y sus especialistas serán excelentes aliados. Hagámosles una visita.

Ser constantes

Todos los días hay que reservar un tiempo para leer. Busquemos momentos relajados, con buena disposición para la lectura.

Organizarse

La desorganización puede estar reñida con la lectura. Ayudémosles a organizarse: su tiempo, su biblioteca...
Ministerio de Educación

martes, 9 de octubre de 2012

LLEGÓ LA ADOLESCENCIA (II)

¡CÓMO HA CAMBIADO!

A partir de los 10-11 años en el caso de las chicas y de los 12-13 en el de los chicos, sus cuerpos van a experimentar una profunda transformación. 
En un plazo de 4 ó 5 años van a tener un aspecto bastante parecido al de una persona adulta.
Estos cambios no siempre van a ser bien recibidos, porque provocan efectos poco deseados como el acné o la acumulación de grasa corporal. Por ello, muchas chicas y chicos no se van a sentir muy contentos con su cuerpo, sobre todo cuando lo comparan con el de las y los modelos que aparecen en revistas y televisión. Un aspecto que suele influir sobre cómo son vividos estos cambios durante la adolescencia es la edad a la que comienzan.
Por lo general, las chicas lo pasan peor cuando estos cambios ocurren demasiado pronto, sobre todo cuando les coge por sorpresa. Las mujeres maduran antes que los hombres, por lo que si una chica además, experimenta estos cambios antes que sus compañeras, adquiere una apariencia adulta cuando sus amigos aún tienen un cuerpo totalmente infantil.
Además de las transformaciones físicas más llamativas, hay otros cambios que no son directamente observables pero que van a tener una importante repercusión en su comportamiento y su estado de ánimo. 

Con la pubertad, vuestras hijas e hijos van a experimentar 
importantes cambios hormonales 
que aumentarán su deseo sexual y provocarán frecuentes cambios de humor

A menudo os sentiréis desconcertados por sus reacciones inesperadas derivadas de estos cambios hormonales. Tenéis que ser comprensivos y entender que estos cambios forman parte del proceso de convertirse en una persona adulta.

Extraído de: ADOLESCENTES : ¡cómo ha cambiado! /
Alfredo Oliva ... et al. --
[Sevilla] : Consejería de Salud, [2007]: 


miércoles, 3 de octubre de 2012

LLEGÓ LA ADOLESCENCIA

¿ES LA ADOLESCENCIA TAN TERRIBLE?


La idea de la adolescencia como etapa de dificultades y conflictos no es nueva y ya aparece en la obra de escritores como Shakespeare, Goethe y Rousseau.


Existen muchas ideas exageradas sobre la adolescencia. Seguramente habréis escuchado más de una vez que es una etapa de muchas dificultades, en la que chicas y chicos tienen problemas emocionales y de comportamiento. O que durante estos años son habituales los conflictos familiares y sociales. Esta idea tiene su origen en la obra de algunos escritores que presentaron una visión muy negativa de la juventud. También las primeras teorías psicológicas sobre esta etapa eran muy pesimistas, probablemente porque se basaban en casos clínicos que eran muy problemáticos y no representaban a la población general de adolescentes que no acudían a las consultas de psiquiatras y psicólogos.
Tampoco debemos olvidar la responsabilidad que los medios de comunicación, como la prensa y la televisión, tienen en la difusión de esta imagen tan negativa, ya que la mayoría de noticias que tienen a jóvenes como protagonistas suelen estar relacionadas con la violencia, las actividades delictivas o el consumo de drogas y alcohol.
Es cierto que durante la adolescencia son más frecuentes las discusiones con madres y padres, los cambios bruscos de estado de ánimo y algunas conductas de riesgo, como el consumo de drogas, la conducción temeraria o las prácticas sexuales sin protección.
Pero también hay que destacar que durante estos años chicos y chicas van a desarrollar nuevas capacidades físicas y psicológicas que les convertirán en personas maduras y responsables, con quienes podréis hablar de nuevos temas e inquietudes.

Por ello, es importante desdramatizar este periodo de la vida, ya que la mayoría de chicas y chicos atraviesan esta etapa sin especiales dificultades.


Extraído de: ADOLESCENTES : ¡cómo ha cambiado! /
Alfredo Oliva ... et al. --
[Sevilla] : Consejería de Salud, [2007]:  

martes, 8 de febrero de 2011

¡HABLE CON SU HIJO!

No espere tener la seguridad de hacerlo bien, simplemente es necesario que lo intente.
Si lo intenta, su hijo percibirá el mensaje: que se ocupa de él, que hace un esfuerzo para conocer su mundo, que en algo lo entiende o trata de entenderlo, que quiere saber sobre los problemas que enfrenta, que está presente cuando lo necesita, que está abierto a escucharlo, a comprenderlo y a acompañarlo.

Hable con su hijo...

Si usted deja que su hijo sólo escuche las opiniones de los demás, está perdiendo una valiosa oportunidad: la oportunidad de que sienta que usted siempre está de su lado y a su lado.


Cuando usted hable con su hijo sobre sus problemas y los retos de la vida cotidiana, sobre el futuro, sobre la honestidad, sobre la noche, sobre las buenas y las malas compañías, sobre el alcohol o sobre las drogas, podrá parecerle que él no lo escucha.
No lo sienta así; hace un tiempo atrás, fue a usted quien le costó escuchar y aceptar los consejos de sus padres, y es lo mismo que su hijo está haciendo ahora.
Sin embargo, más allá de que sienta que no lo escucha, sus palabras tienen un peso especial por el simple hecho de que es usted quien le habla.

Siga intentándolo...

Si él no acepta sus palabras ahora, las recordará semanas o meses más tarde, y lo buscará para hablar, y si no es así, cuando pase el tiempo, cuando se enfrente a nuevas dudas, reconocerá que usted estuvo a su lado, que lo quiso ayudar, que lo hizo de la mejor manera que pudo, que quiso compartir, que le importó, y se acercará para conversar nuevamente.

Esté dispuesto a darle siempre una nueva oportunidad,no espere tener la seguridad de hacerlo bien,simplemente es necesario que lo intente.
Siempre que pueda, hable con su hijo...

Gentileza, Marian Benedit