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miércoles, 23 de diciembre de 2020

ACTVIDAD FÍSICA Y HÁBITOS SEDENTARIOS (directrices de la OMS)

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado unas nuevas “Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios: de un vistazo”.

Están orientadas a todas las poblaciones y los grupos de edad, niños, adolescentes, adultos y personas mayores, desde los cinco hasta los 65 años o más, independientemente del sexo, el contexto cultural o la situación socioeconómica, y son pertinentes para todas las personas, sea cual sea su capacidad. Los enfermos crónicos, las personas con discapacidad y las mujeres embarazadas y en puerperio deben procurar seguir las recomendaciones en la medida de sus posibilidades y su capacidad.

En este documento figuran por primera vez recomendaciones sobre la relación entre los hábitos sedentarios y los resultados de salud.

La actividad física regular es un importante factor de protección para la prevención y el tratamiento de enfermedades no transmisibles (ENT) como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y varios tipos de cáncer.


La actividad física también es beneficiosa para la salud mental, ya que previene el deterioro cognitivo y los síntomas de la depresión y la ansiedad; además, puede ayudar a mantener un peso saludable y contribuye al bienestar general.

Según los estudios realizados, existen desigualdades notables: los datos demuestran que en casi todos los países las niñas y las mujeres son menos activas que los niños y los hombres, y que los niveles de actividad física varían enormemente entre los grupos económicos de mayor y menor nivel y en función del país y la región.

MENSAJES PRINCIPALES

1.-La actividad física es buena para el corazón, el cuerpo y la mente. Realizar una actividad física con regularidad puede prevenir y ayudar a gestionar las cardiopatías, la diabetes tipo 2 y el cáncer, que causan casi tres cuartas partes de las muertes de todo el mundo. Además, la actividad física puede reducir los síntomas de depresión y ansiedad, y mejorar la concentración, el aprendizaje y el bienestar en general.

2.-Cualquier cantidad de actividad física es mejor que ninguna, y cuanta más, mejor. Para mejorar la salud y el bienestar, la OMS recomienda al menos entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana (o el equivalente en actividad vigorosa) para todos los adultos, y una media de 60 minutos de actividad física aeróbica moderada al día para los niños y los adolescentes.

3.-Toda actividad física cuenta. La actividad física puede integrarse en el trabajo, las actividades deportivas y recreativas o los desplazamientos (a pie, en bicicleta o en algún otro medio rodado), así como en las tareas cotidianas y domésticas.

4.-El fortalecimiento muscular beneficia a todas las personas. Las personas mayores (a partir de 65 años) deberían incorporar actividades físicas que den prioridad al equilibrio y la coordinación, así como al fortalecimiento muscular, para ayudar a evitar caídas y mejorar la salud.

5.-Demasiado sedentarismo puede ser malsano. Puede incrementar el riesgo de cardiopatías, cáncer y diabetes de tipo 2. Limitar el tiempo sedentario y mantenerse físicamente activo es bueno para la salud.

6.-Todas las personas pueden beneficiarse de incrementar la actividad física y reducir los hábitos sedentarios, en particular las mujeres embarazadas y en puerperio y las personas con afecciones crónicas o discapacidad.

 Ofrecen recomendaciones de salud pública basadas en pruebas sobre la cantidad de actividad física que deben realizar niños, adolescentes, adultos y personas mayores en términos de frecuencia, intensidad y duración para obtener beneficios de salud significativos y mitigar los riesgos para la salud.

Extraído del libro de la OMS: 

“Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios: de un vistazo”.

domingo, 31 de enero de 2016

RECOMENDACIONES MUNDIALES SOBRE LA ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD

Se sabe ya que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante en todo el mundo. Sólo la superan la hipertensión, el consumo de tabaco y el exceso de glucosa en la sangre.El sobrepeso y la obesidad representan un 5% de la mortalidad mundial.
La inactividad física aumenta en muchos países, y ello influye considerablemente en la prevalencia de enfermedades no transmisibles (ENT) y en la salud general de la población mundial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado las Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud, que orientan sobre la relación dosis-respuesta entre frecuencia, duración, intensidad, tipo y cantidad total de actividad física y prevención de las enfermedades no transmisibles (ENT).

Las recomendaciones que figuran en ese documento distinguen tres grupos de edad:
  • 5-17 años, 
  • 18-64 años y 
  • más de 65 años. 

Jóvenes (5 a 17 años)


Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias. 
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT, se recomienda que:

  1. Los niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa.
  2. La actividad física por un tiempo superior a 60 minutos diarios reportará un beneficio aún mayor para la salud.
  3. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.

Adultos (18 a 64 años)

Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos a pie o en bicicleta), actividades ocupacionales (es decir, trabajo), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT y depresión, se recomienda que:

  1. Los adultos de 18 a 64 años dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.
  2. La actividad aeróbica se practicará en sesiones de 10 minutos de duración, como mínimo.
  3. Que, a fin de obtener aún mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades aumenten hasta 300 minutos por semana la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.
  4. Dos veces o más por semana, realicen actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares.

Adultos mayores (de 65 años en adelante)

Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando o en bicicleta), actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y funcional, y de reducir el riesgo de ENT, depresión y deterioro cognitivo, se recomienda que:
  1. Los adultos de 65 en adelante dediquen 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.
  2. La actividad se practicará en sesiones de 10 minutos, como mínimo.
  3. Que, a fin de obtener mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades dediquen hasta 300 minutos semanales a la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien 150 minutos semanales de actividad física aeróbica vigorosa, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.
  4. Que los adultos de este grupo de edades con movilidad reducida realicen actividades físicas para mejorar su equilibrio e impedir las caídas, tres días o más a la semana.
  5. Convendría realizar actividades que fortalezcan los principales grupos de músculos dos o más días a la semana.
  6. Cuando los adultos de mayor edad no puedan realizar la actividad física recomendada debido a su estado de salud, se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado.
Los beneficios que pueden reportar las actividades aquí recomendadas y la actividad física en general son mayores que los posibles perjuicios. 
Cuando se invierten 150 minutos semanales en actividades de intensidad moderada, las tasas de lesión del aparato locomotor son muy bajas. Para la población en general, el riesgo de lesiones del aparato locomotor podría disminuir si se fomentase un plan de actividad física inicialmente moderado, que progresara gradualmente hasta alcanzar una mayor intensidad.
Extraído del documento:
 "Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud"
© Organización Mundial de la Salud, 2010

miércoles, 18 de diciembre de 2013

ESCALERAS ES SALUD


La Unidad de Gestión Clínica Olivares se ha sumado a la iniciativa de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía "escalerasesSalud".

1.- El proyecto EscalerasEsSalud es una iniciativa enmarcada dentro del Plan para la promoción de la Actividad Física y Alimentación Equilibrada (PAFAE) de la Consejería de Igualdad, Salud y Politicas Sociales de la Junta de Andalucía dirigida a entidades públicas y privadas y a la población en general.
2.-Tiene como objetivo promocionar el uso de las escaleras en cualquier edificio o centro que posea ascensor o escaleras mecánicas, con el fin de mejorar la salud de su población cercana y favorecer una vida activa y saludable.
3.- La señalización con carteles motivadores para aumentar el uso de escaleras se ha demostrado útil en los estudios científicos realizados al efecto para potenciar el uso de las escaleras frente a otras formas de desplazamiento como ascensores y escaleras mecánicas.
4.- El incremento del uso de escaleras se relaciona con beneficios para la salud y por ello esta actividad es recomendada por las guías clínicas que versan sobre el aumento de la actividad física.

Desde EscalerasEsSalud somos conscientes que el hecho de cambiar el ascensor por las escaleras es complicado, sobre todo al principio, ya que forma parte de esas conductas rutinarias que hacemos casi sin darnos cuenta en nuestra vida diaria. Pero si cada vez que surge una posibilidad, la aprovechamos, al final del día habremos estado acumulando actividad física extra sin haber perdido apenas tiempo y habiendo ganado mucho para nuestra salud. El objetivo final sería que el hecho de subir o bajar las escaleras, sea algo habitual y nos permita llevar una vida más activa.

Por eso hemos pensado en romper este círculo y de qué mejor manera, que suscitar una sonrisa con mensajes divertidos o animados que motiven aún más el uso de las escaleras. A través de las rimas y pareados, con un tono alegre y cercano, intentamos generar el mejor de los ánimos de forma que sea fácil decidirse por las escaleras.

Los lemas motivadores se colocan a modo de carteles en los puntos clave de decisión. Estos puntos suelen ser lugares estratégicos, por ejemplo junto al botón del ascensor, en los que se intenta hacer reflexionar de un modo consciente sobre la utilización de la escalera y sus beneficios.

Aquí dejo un video muy demostrativo de cómo atraer la atención para hacer que las personas suban por las escaleras:




Para saber más visita la página:

domingo, 3 de marzo de 2013

LAS CLAVES PARA EVITAR QUE TU HIJO SEA OBESO


Desayunar siempre, cambiar el ordenador por una actividad deportiva y el bollo de la merienda por una fruta son algunas de las pautas a seguir para prevenir el sobrepeso en la infancia.


El sobrepeso afecta especialmente a los que no desayunan, comen en casa y llevan una vida sedentaria


La expresión «el gordito de la clase» va camino de extinguirse porque ya no se trata de casos puntuales. La obesidad afecta hoy en día a casi la mitad de los niños españoles. El sedentarismo y la alimentación inadecuada son los principales culpables. Pero el problema va más allá de la cuestión estética. «Estamos viendo que algunas patologías, propias de gente mayor, como la hipertensión la diabetes tipo 2 o el colesterol aparecen en niños por culpa del exceso de kilos», advierte la doctora Empar Lurbe, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO).
Aprender hábitos saludables es básico. La bollería, los refrescos, los dulces, las patatas fritas y las chucherías, en definitiva, todas esas cosas por las que los niños se pirran, pero que tienen muchísimas grasas, sales y azúcares, deben restringirse. No están prohibidos, aunque su consumo tendría que ser ocasional.
Por contra, las frutas, verduras, hortalizas, productos lácteos, pan, aceite de oliva, cereales y agua son la base de una dieta equilibrada y tienen que tomarse a diario. Los pescados blancos y azules, las legumbres, los huevos, carnes, embutidos y frutos secos deben ingerirse varias veces a la semana, pero no todos los días. «Los niños tienen que aprender a comer y a cuidarse como aprender a leer y escribir», asegura la doctora Lurbe.
Otro de los errores que cometen muchos padres es dejar que sus hijos se vayan al colegio sin desayunar. «Los pequeños tienen que hacer cinco comidas al día y el desayuno es fundamental», recalca la experta, que recomienda hacerlo sin prisa y en familia.
Lo ideal es que los pequeños hagan cinco comidas al día y que para el tentempié de media mañana y la merienda se opte por una pieza de fruta.
Aparcar la televisión, el ordenador y los videojuegos y apostar por el ejercicio es el otro pilar fundamental para evitar la obesidad infantil. Ir andando al colegio, dar un paseo diario o subir escaleras, son pequeños gestos que contribuyen a mantener a raya el peso. Pero, además, la doctora Lurbe recomienda que varias veces a la semana los niños realicen una actividad física más intensa: gimnasia, natación, atletismo, deportes de equipo, etc.
Artículo extraído de ABC.es

domingo, 11 de septiembre de 2011

29 de Septiembre de 2011: DÍA MUNDIAL DELCORAZÓN

Día Mundial del Corazón

Las enfermedades cardiovasculares (como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular) son las más mortíferas del mundo, no en vano se cobran 17,1 millones de vidas al año.



Con las actividades organizadas cada 28 de septiembre, Día Mundial del Corazón, se intenta que el gran público conozca mejor los métodos para reducir al mínimo los factores de riesgo, por ejemplo mantener el peso corporal controlado y hacer ejercicio regularmente.

En colaboración con la OMS, la Federación Mundial del Corazón organiza en más de 100 países actos como controles de salud, caminatas organizadas, carreras, sesiones de gimnasia, charlas públicas, representaciones teatrales, foros científicos, exposiciones, conciertos, festivales y torneos deportivos

martes, 31 de mayo de 2011

EVITE LA OBESIDAD

El sobrepeso y la obesidad están detrás del desarrollo de enfermedades crónicas, especialmente, de la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Estos factores de riesgo son evitables, y por eso, es tan importante conocer cómo prevenirlos.
Una alimentación equilibrada y la realización de actividad o ejercicio físico adaptados a las necesidades de cada persona son dos fórmulas de gran eficacia frente al sobrepeso y  la obesidad.
Según últimas encuestas, cerca del 60 por ciento de los hombres de entre 25 y 64 años padece sobrepeso u obesidad. Y un 42 por ciento de las mujeres de esa misma edad tienen problemas graves de peso.
Como factor de riesgo, existe una asociación evidente entre obesidad y algunos cánceres como el de colon, mama, endometrio, riñón y esófago.

¿Conoce su Índice de Masa Corporal (IMC)?


Podemos calcularlo dividiendo el peso, en kilos,  por la altura al cuadrado, en metros. El IMC normal se sitúa entre 18,5 y 24,9.
Si controlamos nuestro IMC, podemos prevenir, además de enfermedades de origen cardiovascular, algunos tipos de cáncer como por ejemplo el de colon, cuyas posibilidades de padecerlo se elevan de forma lineal con el incremento del índice de masa corporal.
Junto a los antecedentes familiares, la relación entre un elevado Índice de Masa Corporal y la aparición de algunos tumores está comprobada también en el caso del cáncer de cuello de útero y de  mama.
A medida que se cumplen años, aquellas mujeres con un IMC de más de 28 tienen un 30 por ciento más de posibilidades de sufrir cáncer de mama respecto a otras mujeres con un IMC de 21.
Por eso es tan importante prevenir el sobrepeso y la obesidad. Y a la vez muy sencillo. Basta con reducir el consumo de grasas, tanto de origen animal como las carnes rojas y los embutidos industriales y la bollería.
Al cocinar es recomendable usar menos sal y tener cuidado con los aperitivos y conservas, así como con el azúcar.  El consumo excesivo de azúcar, que nos proporciona calorías vacías – sin calorías, minerales, fibra o proteínas- puede ocasionar sobrepeso.
Comer de todo pero con moderación y practicar ejercicio como por ejemplo, caminar 30 minutos diarios a paso rápido, son dos buenas formas de prevenir la obesidad.
Última revisión:  07/04/2011
Junta de Andalucía
Consejería de Salud

lunes, 9 de mayo de 2011

Diabetes tipo 2: factores de riesgo. SE PUEDE PREVENIR

Edad

El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 aumenta con la edad. En personas con edad inferior a los 45 años es menos frecuente desarrollar este tipo de diabetes.

Índice de Masa Corporal

La medida más utilizada para evaluar el grado de obesidad es el Índice de Masa Corporal (IMC). Este índice se obtiene a partir de una fórmula matemática y es un valor que determina, en base al peso y estatura de una persona, si ésta se encuentra en su peso normal o no y cuál sería su rango de peso más saludable.
El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la estatura en metros: IMC = Peso (Kg) / Altura (m)2
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los individuos con un IMC de entre 25 y 29,9 sufren sobrepeso, mientras que quienes tienen un IMC de 30 o más son obesos.
El riesgo de desarrollar diabetes aumenta progresivamente tanto en hombres como en mujeres con la cantidad de exceso de peso.
El objetivo es alcanzar y mantener el normopeso, el peso normal que debe tener una persona según su edad, sexo y talla.
El IMC no es un dato aplicable a cualquier persona, no debe utilizarse como referencia en niños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con gran desarrollo muscular como los atletas.

Perímetro de cintura

La circunferencia de la cintura se admite cada vez más como una manera sencilla de identificar la obesidad. Esta medida, en combinación con el IMC, ha demostrado ser la que mejor predice la obesidad y los riesgos para la salud que conlleva.
Un perímetro de cintura elevado está estrechamente relacionado con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
Se considera elevado si supera los 102 cm en varones y los 88 cm en mujeres.
Numerosos estudios han demostrado que perder peso y reducir el perímetro de cintura disminuye significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Actividad física



Tan sólo 30 minutos al día de actividad física moderada (por ejemplo, caminar o dar un paseo en bicicleta) son suficientes para mejorar su salud, aunque el beneficio puede ser mayor si el ejercicio es de más intensidad y duración, siempre y cuando no se tenga ninguna contraindicación para realizarlo (consúltelo con su médico).
También en las personas con diabetes se recomienda su práctica regular ya que, junto con la propuesta alimentaria y el tratamiento farmacológico, es uno de los puntos más importantes de su tratamiento.
La actividad física debe efectuarse de forma regular y controlada, lo que permitirá mantener un buen estado físico y psíquico. Al mismo tiempo se conseguirá un mejor control de la glucemia y una mejor calidad de vida. El ejercicio debe ser un acto agradable y una práctica segura por lo que deberán adoptarse las medidas correspondientes. Debe ser su médico o entrenador quien le diga qué tipos de ejercicio le convienen.


Están científicamente demostrados los beneficios de practicar ejercicio durante 30 minutos diarios, cinco días a la semana:
  1. Mejora la fuerza y la elasticidad muscular.
  2. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  3. Retrasa la desmineralización ósea que aparece con el paso del tiempo.
  4. Ayuda al control del peso y de la tensión arterial.
  5. Aporta mayor bienestar psíquico y posee además una acción desestresante.
A estos beneficios hay que añadir que mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el control de la glucemia, contribuyendo a un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Consumo de verduras y frutas

La dieta Mediterránea, más promocionada en las últimas décadas por sus beneficios demostrados en la prevención y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular, es el mejor modelo de dieta equilibrada. Entre las premisas exigidas por esta dieta está el consumo frecuente de frutas y verduras.
El concepto de la dieta Atlántica, otro paradigma de dieta ideal por ser concebida como dieta saludable, establece asimismo un consumo diario elevado de fruta y verdura.
Las frutas aportan energía, vitaminas, minerales y fibra. Las hortalizas: vitaminas, minerales, fibra, y contienen muy pocas calorías.
Se recomienda tomar 2 veces al día verduras y ensaladas y 2 ó 3 piezas de fruta también diarias. Esto reducirá su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Consumo de medicamentos para el control de la hipertensión arterial

La hipertensión, junto con el exceso de grasas, la obesidad y la diabetes componen el llamado síndrome metabólico, cuyo denominador común es la resistencia a la insulina. Es importante mejorar todos los componentes del síndrome, ya que cada uno de ellos potencia el riesgo de complicaciones de los otros elementos. Algunos de los fármacos que se utilizan para tratar la hipertensión pueden mejorar la sensibilidad a la insulina.

Antecedentes de glucemia elevada

Una persona que haya tenido la glucemia elevada durante un tiempo, aunque sea por situaciones que ya no están presentes, como la diabetes gestacional o el aumento de glucosa secundario a la toma de algunos medicamentos, representa un mayor riesgo de padecer diabetes ya que, al margen de informarnos de que se trata de una persona de riesgo también implica que durante una época el páncreas ha trabajado mal y la reserva de insulina se ha visto comprometida, por lo que se dispone de una menor cantidad para el futuro. Por tanto, es prioritario llevar un estilo de vida sano, a través de dieta y ejercicio, que disminuya el riesgo.

Antecedentes familiares de diabetes

El riesgo elevado de diabetes es significativamente mayor en personas que tienen antecedentes de diabetes en familiares de primer grado (padres, hermanos, hijos o abuelos) y también de segundo grado (tíos o sobrinos). Esto se debe a que la diabetes tiene un componente hereditario importante, por lo que se va a tener mayor predisposición. Por otro lado, también en una misma familia es habitual que se compartan estilos de vida, por lo que con frecuencia vemos familias con unos hábitos dietéticos y aficiones poco saludables.

¿Qué puede hacer para bajar su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2?


Usted no puede hacer nada respecto a su edad y su predisposición genética. Pero puede hacer mucho respecto al resto de los factores de riesgo de desarrollar diabetes, como el sobrepeso, la obesidad abdominal, el estilo de vida sedentario, los malos hábitos alimenticios y el hábito de fumar. Todo depende de usted.
Los cambios en su estilo de vida pueden prevenir completamente la diabetes o al menos retrasar su inicio hasta edades ya muy avanzadas. Si hay diabéticos en su familia, tendría que vigilar el aumento de peso con los años. Un perímetro de cintura elevado incrementa el riesgo de diabetes; y una actividad física moderada lo bajará. Tendría que cuidar su dieta, procurando tomar cada día verduras y cereales ricos en fibra. Elimine las grasas animales de su dieta y procure tomar en su lugar grasas vegetales.
Los estadios iniciales de diabetes no ocasionan síntomas. Si obtiene entre 12 - 14 puntos en el test, tendría que considerar seriamente su actividad física y sus hábitos dietéticos y prestar atención a su peso, para prevenir el desarrollo de diabetes. Por favor, contacte con su enfermera o su médico para su control.
Si ha obtenido 15 o más puntos en el test, tendría que hacerse un análisis de sangre para medir la glucosa (en ayunas y después de una comida) para determinar si padece una diabetes sin síntomas.

miércoles, 27 de abril de 2011

CONSEJO DIETÉTICO EN CONSULTAS DE ATENCIÓN PRIMARIA

Salud incorpora en atención primaria la oferta de consejo dietético para pacientes con sobrepeso y vida sedentaria


Los profesionales valorarán las características y motivación de cada persona para cambiar de hábitos, lo que determinará que la atención sea de carácter básico o intensivo

Los profesionales de atención primaria ofrecerán, de forma sistematizada y estructurada, recomendaciones sobre alimentación y estilos de vida saludables, dirigidos a todos los pacientes que presenten problemas de salud derivados de hábitos inadecuados. La directora general de Salud Pública, Josefa Ruiz, ha presentado hoy este tipo de intervención que se está implantando en los servicios de primaria, con objeto de reducir la morbilidad y mortalidad derivadas del sedentarismo y de una alimentación desequilibrada. Según las estimaciones disponibles, en torno a una cuarta parte de los pacientes que cada año acuden a sus centros de primaria podrán beneficiarse de esta oferta asistencial.

La incorporación del consejo dietético permitirá que los profesionales sanitarios ofrezcan estas indicaciones a todos los pacientes adultos que padezcan sobrepeso u obesidad, tengan estilos de vida sedentarios o presenten factores de riesgo de enfermedades crónicas relacionadas, como diabetes, patologías cardiovasculares o cáncer. También podrán beneficiarse de esta medida todas aquellas personas que lo soliciten, dado que su principal objetivo es impulsar y reforzar una actividad que ya venían realizando en muchas ocasiones los profesionales sanitarios, y que dotará de estilos de vida más saludables a los andaluces.


En una primera fase de detección, a los pacientes que reúnan estas características, se les realizarán las correspondientes mediciones de peso y talla para calcular su índice de masa corporal, se les entregará un cuestionario para valorar sus hábitos de vida, alimentación y actividad física, y se observará la presencia de otros factores de riesgo.

A raíz de este análisis, se les ofrecerá información sobre los riesgos de continuar con hábitos de vida no saludables, subrayando la importancia de modificarlos. Además, los profesionales valorarán la motivación de los pacientes para adquirir nuevos hábitos, algo que determinará si precisan el consejo dietético de carácter básico o intensivo, así como la entrega de diferentes materiales educativos de apoyo.

Niveles de recomendación


Entre los consejos básicos sobre alimentación que proporcionarán los profesionales sanitarios se encuentran limitar el consumo energético procedente de las grasas; incrementar la ingesta de frutas, verduras y legumbres; fomentar el consumo de pescado; limitar el consumo de sal, tomando de forma preferente sal yodada, además de advertir sobre el hecho de que los productos que se presentan bajo la denominación de dietéticos, de régimen o 'light' no siempre llevan consigo un bajo aporte calórico.

En cuanto al consejo básico sobre actividad física, se recomendará a los pacientes aprovechar las oportunidades que se presentan a lo largo del día para hacer ejercicio (subir y bajar escaleras, caminar cuando sea posible, etc.), reducir al máximo el sedentarismo durante el tiempo libre y fomentar un ocio activo. El objetivo de esto es que estas personas realicen un mínimo de 30 minutos de ejercicio físico diario, al menos cinco veces por semana.

Por su parte, a los pacientes que presenten más factores de riesgo, se les ofrecerá el denominado consejo intensivo, desarrollado fundamentalmente por profesionales de enfermería. Este segundo nivel de actuación consistirá en la participación en sesiones educativas grupales, dirigidas a incrementar los conocimientos sobre los alimentos, formas de preparación de las comidas, valoración de nutrientes o recomendaciones sobre cómo incrementar la actividad física.


Con el fin de aumentar su eficacia, el consejo intensivo tendrá un marcado carácter práctico, por lo que estará sustentado en la organización de actividades para potenciar el ejercicio físico (grupos para caminar, gimnasia, etc.), para lo que se buscará la colaboración con otras instituciones, como ayuntamientos.

Finalmente, los servicios de atención primaria desarrollarán consultas de seguimiento para todas las personas que hayan recibido el consejo dietético. Este seguimiento, que se efectuará por teléfono, en los propios centros de salud o en los domicilios de los pacientes que se encuentren inmovilizados, se sumará a los mensajes de refuerzo que se ofrecerán a estos usuarios cuando visiten sus centros de salud.

Colaboración

Para la puesta en marcha de esta acción, Salud ha recopilado y analizado las evidencias científicas disponibles. Además, su planificación y diseño se ha realizado en estrecha colaboración con la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC), la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria (ASANEC) y la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética (SANCYD).

Junto a ello, se está formando de forma específica a los profesionales de atención primaria para facilitar la introducción del consejo dietético. Así, ya se ha comenzado con dos cursos impartidos por la Escuela Andaluza de Salud Pública, sesiones que continuarán extendiéndose hasta cubrir las necesidades formativas de todos los profesionales sanitarios.

El consejo dietético es una de las líneas de actuación incluidas en el Plan para la Promoción de la Actividad Física y la Alimentación Equilibrada, impulsado por el Gobierno andaluz junto con otras instituciones, sociedades científicas y asociaciones de consumidores y usuarios. Esta iniciativa, única a nivel del Estado, tiene como principal objetivo prevenir enfermedades asociadas a estilos de vida sedentarios y hábitos nutricionales inadecuados, factores estrechamente vinculados a la obesidad.


Según los datos de la última Encuesta Andaluza de Salud, correspondiente a 2003, el 35,5% de la población padecía sobrepeso y un 15,3% obesidad; el 52,7% de los andaluces reconocía tener hábitos sedentarios en su tiempo libre, y casi el 24% de la población mayor de 16 años había recibido la recomendación de su médico para incrementar la práctica de ejercicio físico.
Noticias
Servicio Andaluz de Salud
Junta de Andalucía


sábado, 26 de febrero de 2011

POR UN MILLÓN DE PASOS


"Por un millón de pasos" es una iniciativa de la Consejería de Salud orientada a la promoción de la actividad física mediante una propuesta cooperativa:
¿Serían ustedes capaces de dar, al menos, un millón de pasos en un mes, mediante la suma de los pasos de los miembros de su asociación que participen en esta iniciativa y medidos mediante podómetros u otro medio?'

Destinatarios

Asociaciones y colectivos. Su puesta en práctica es a nivel de la localidad o municipio.

Objetivos

  1. Promover la actividad física mediante una propuesta cooperativa, no competitiva.
  2. Impulsar la actividad física mediante acciones compartidas y grupales.
  3. Dar importancia, como modelo, a las prácticas saludables que se vienen llevando a cabo por la ciudadanía: paseos, caminatas. Reforzarlas e incorporar a nuevos participantes.
  4. Unir esfuerzos entre las distintas Administraciones, Agencias y Colectivos para coordinar esfuerzos y recursos en el desarrollo de la Actividad Física.

Procedimiento

  1. Adhesión por escrito de las asociaciones y/o administraciones
  2. Charla informativa por personal sanitario sobre actividad física y dieta equilibrada.
  3. Distribución de podómetros y documentos de registro de la actividad
  4. Realización de la actividad durante un mes
  5. Evaluación de la actividad y acto institucional de entrega de diplomas personalizados a quienes han participado.

Materiales disponibles

  • Se facilitan dos podómetros por asociación. Se pretende que el paseo sea grupal y que lo que marque el podómetro sirve para quien lo lleva y para quienes le acompañan.
  • Asesoría y documentos explicativos de la actividad mediante correo electrónico porunmillondepasos.csalud@juntadeandalucia.es
  • Documentos de registro y modelos de diplomas.

    ¿Seremos capaces en Olivares de llevarlo a la práctica?
    En otros muchos pueblos ya lo han conseguido, como en Sanlúcar o en Salteras.