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domingo, 3 de marzo de 2013

LAS CLAVES PARA EVITAR QUE TU HIJO SEA OBESO


Desayunar siempre, cambiar el ordenador por una actividad deportiva y el bollo de la merienda por una fruta son algunas de las pautas a seguir para prevenir el sobrepeso en la infancia.


El sobrepeso afecta especialmente a los que no desayunan, comen en casa y llevan una vida sedentaria


La expresión «el gordito de la clase» va camino de extinguirse porque ya no se trata de casos puntuales. La obesidad afecta hoy en día a casi la mitad de los niños españoles. El sedentarismo y la alimentación inadecuada son los principales culpables. Pero el problema va más allá de la cuestión estética. «Estamos viendo que algunas patologías, propias de gente mayor, como la hipertensión la diabetes tipo 2 o el colesterol aparecen en niños por culpa del exceso de kilos», advierte la doctora Empar Lurbe, miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Estudio de la Obesidad (SEEDO).
Aprender hábitos saludables es básico. La bollería, los refrescos, los dulces, las patatas fritas y las chucherías, en definitiva, todas esas cosas por las que los niños se pirran, pero que tienen muchísimas grasas, sales y azúcares, deben restringirse. No están prohibidos, aunque su consumo tendría que ser ocasional.
Por contra, las frutas, verduras, hortalizas, productos lácteos, pan, aceite de oliva, cereales y agua son la base de una dieta equilibrada y tienen que tomarse a diario. Los pescados blancos y azules, las legumbres, los huevos, carnes, embutidos y frutos secos deben ingerirse varias veces a la semana, pero no todos los días. «Los niños tienen que aprender a comer y a cuidarse como aprender a leer y escribir», asegura la doctora Lurbe.
Otro de los errores que cometen muchos padres es dejar que sus hijos se vayan al colegio sin desayunar. «Los pequeños tienen que hacer cinco comidas al día y el desayuno es fundamental», recalca la experta, que recomienda hacerlo sin prisa y en familia.
Lo ideal es que los pequeños hagan cinco comidas al día y que para el tentempié de media mañana y la merienda se opte por una pieza de fruta.
Aparcar la televisión, el ordenador y los videojuegos y apostar por el ejercicio es el otro pilar fundamental para evitar la obesidad infantil. Ir andando al colegio, dar un paseo diario o subir escaleras, son pequeños gestos que contribuyen a mantener a raya el peso. Pero, además, la doctora Lurbe recomienda que varias veces a la semana los niños realicen una actividad física más intensa: gimnasia, natación, atletismo, deportes de equipo, etc.
Artículo extraído de ABC.es

martes, 20 de marzo de 2012

ALIMENTACIÓN INFANTIL

ERRORES MÁS FRECUENTES EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL 

1.- Introducir la leche de vaca antes de los 12 meses. 
Los menores de un año deben tomar leche materna o, en su defecto, fórmula infantil. La leche de vaca no es adecuada para la alimentación de niños y de las niñas en esta edad por diversas razones. La principal es su bajo contenido en hierro.

2.- Tomar más de 3 productos o raciones de lácteos al día.
En muchos países occidentales la leche se considera un alimento fundamental e imprescindible durante la infancia porque se considera que es casi la única fuente de calcio y no es raro encontrar niños o niñas toman cantidades excesivas de leche o sus derivados (yogures, natillas, petit suisse, quesitos…).
Sin embargo, esto puede dar lugar a desviaciones de la dieta infantil y a otros problemas, por ejemplo:
- Si toman mucha leche o lactoderivados, es probable que no tengan apetito para tomar otros alimentos y la dieta sea monótona y pobre en algunos nutrientes.
- La leche es rica en calcio pero contiene muy poco hierro. Ambos minerales son necesarios. Y hay que tener en cuenta que el hierro no se absorbe bien en presencia de calcio.
- La leche de vaca y sus derivados aportan grasas animales, ricas en acidos grasos saturados.
- Abusar de los lácteos puede dar lugar a estreñimiento y dolor abdominal.
- Algunas personas no digieren la leche. A partir de los 2-5 años van perdiendo la capacidad de digerirla. Esto ocurre con más frecuencia en algunas razas (asiáticos, negros, americanos) que en otras (caucásicos). En esos casos, tomar leche se acompaña de dolor abdominal, gases, heces ácidas e irritación del ano. A quienes les ocurre, pueden tener náuseas al tomar leche o la rechazan sin más explicaciones. Por lo general sí toleran los lácteos fermentados (queso, yogur o kéfir).

3.- Tomar zumos envasados.
Los zumos comerciales se han puesto de moda. Algunas personas consideran que se trata de un alimento adecuado para todas las edades, y que sustituyen perfectamente a la fruta natural, lo cual no es correcto.
La fruta contiene azúcares naturales, y además fibra, minerales y vitaminas. En el zumo solo quedan los azúcares. La fibra desaparece y parte de las vitaminas también. En algunos casos se les añaden después de forma artificial.
En realidad contienen solo entre un 5 y un 8% de fruta. El resto es agua. En proporción, aportan cantidades muy altas de energía, procedente de los hidratos de carbono (azúcares) y sin embargo, carecen de otros nutrientes esenciales.
Su consumo excesivo (más de 120 ml. al día) parece estar relacionado con algunos problemas de salud tales como:
Dolor abdominal, meteorismo y diarrea crónica debido a la alta concentración de sorbitol (un azúcar natural de las frutas).
Caries dentales, por acción de los azúcares en contacto con los dientes.
Inapetencia, porque facilitan la sensación de saciedad y puede conducir a desequilibrios nutricionales (no tomar otros alimentos más importantes desde el punto de vista de la nutrición) e incluso a desnutrición.
Obesidad, porque aportan calorías extra.
Con los refrescos azucarados ocurre algo similar. Una lata de 300 ml de refresco equivale a casi 12 cucharaditas de azúcar.
Conviene saber que las bebidas dulces no alivian la sed, sino que incitan a beber más. Es decir que no sacian. El agua es la mejor bebida.
  
4.- Sustituir la fruta por zumo envasado.
Como se comenta en otro lugar, las frutas contienen vitaminas y fibra, además de los azúcares naturales que las convierten en alimentos agradables. La fibra de los alimentos vegetales es importante para que el intestino funcione mejor, evitando el estreñimiento.
El zumo natural contiene todos los ingredientes menos la fibra. Aunque se puede tomar, conviene que no sea más de un vaso al día. Es preferible que niñas y niños coman la fruta al natural. Que mastiquen y saboreen distintas variedades
Pero los zumos envasados tampoco tienen las vitaminas naturales. De modo que es preferible que no formen parte de la dieta infantil más que de forma ocasional.
5.- Abusar de cereales azucarados y/o chocolateados para el desayuno.
En los últimos años han proliferado preparados a base de cereales que se presentan como “cereales de desayuno”. Se trata de copos elaborados a partir de distintos cereales (trigo, arroz, maíz) que se suelen tomar junto con la leche.
Pero a menudo, para hacerlos más apetecibles, van cubiertos de azúcar, miel o chocolate. Esto aumenta de forma importante la cantidad de calorías (energía) sin aportar nutrientes esenciales. En caso de que lleven chocolate, aumenta aún más debido a que éste contiene mucha grasa.
Es saludable tomar cereales sin aditivos. Y en el desayuno, lo más tradicional es el pan migado o las tostadas.


6.- Meriendas blanditas a base de pan de molde y bollería.
Los alimentos de consistencia algo dura, que hacen trabajar a dientes y mandíbulas, favorecen el desarrollo de los músculos de la cara y de la masticación, al mismo tiempo fortalecen los dientes y encías.
Por el contrario, los alimentos demasiado blandos, no solo evitan ese pequeño pero beneficioso esfuerzo, sino que, a menudo, al estar compuestos de azúcares, se adhieren a los dientes y contribuyen a la aparición de caries.
Además los productos de bollería y los panes de molde suelen tener grasa añadida, que no tiene el pan del día.
Es más aconsejable que niños y niñas merienden alimentos de más consistencia: bocadillos de pan normal, fruta en trozos.

7.- Dar siempre postre lácteo.
Muchas familias ofrecen lácteos de postre a sus hijos e hijas. En la mayoría de los casos lo hacen porque creen que así la alimentación es más completa. También por comodidad, puesto que los menores suelen preferir los yogures, flanes y natillas a la fruta, los toman más rápido y no hay que ayudarles ni enseñarles a pelar la fruta.
Sin embargo, la mayoría de los niños y niñas toman muchos lácteos a lo largo del día y muy poca fruta. La fruta contiene muchas vitaminas. Concretamente la vitamina C contribuye a que se asimile el hierro de otros alimentos que se hayan tomado en el almuerzo, por lo que un poco de fruta o medio vasito de zumo natural recién exprimido complementan mejor la comida de mediodía.
Es conveniente que se acostumbren desde el primer año a tomar la fruta en trocitos y dar ejemplo teniendo siempre al alcance de la mano frutas variadas de la temporada.
La fruta es un buen tentempié en todas las edades. Presentarla en la mesa ya pelada y troceada facilita que la coman los más pequeños.



8- Preguntar a los menores qué quieren tomar.
La responsabilidad de elegir el menú, comprar los alimentos y diseñar una dieta completa no corresponde a los niños, sino a las personas que les cuidan. Los menores suelen elegir alimentos demasiado dulces o demasiado salados, si se les ofrecen.
Madres y padres tienen (o pueden adquirir) los conocimientos necesarios para hacer una alimentación variada y equilibrada.
Es adecuado ofrecer a los niños y niñas la posibilidad de elegir entre 2 ó 3 alimentos que las personas adultas tengan ya previstos, pero dentro de opciones saludables. Por ejemplo ¿Quieres merendar bocadillo de queso o de salchichón? ¿Quieres tomar hoy el huevo revuelto o pasado por agua? ¿De postre qué prefieres, una mandarina o una pera?

Autora: Ana Martínez Rubio

Consejería de Salud. Junta de Andalucía. Sevilla 

martes, 31 de mayo de 2011

EVITE LA OBESIDAD

El sobrepeso y la obesidad están detrás del desarrollo de enfermedades crónicas, especialmente, de la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Estos factores de riesgo son evitables, y por eso, es tan importante conocer cómo prevenirlos.
Una alimentación equilibrada y la realización de actividad o ejercicio físico adaptados a las necesidades de cada persona son dos fórmulas de gran eficacia frente al sobrepeso y  la obesidad.
Según últimas encuestas, cerca del 60 por ciento de los hombres de entre 25 y 64 años padece sobrepeso u obesidad. Y un 42 por ciento de las mujeres de esa misma edad tienen problemas graves de peso.
Como factor de riesgo, existe una asociación evidente entre obesidad y algunos cánceres como el de colon, mama, endometrio, riñón y esófago.

¿Conoce su Índice de Masa Corporal (IMC)?


Podemos calcularlo dividiendo el peso, en kilos,  por la altura al cuadrado, en metros. El IMC normal se sitúa entre 18,5 y 24,9.
Si controlamos nuestro IMC, podemos prevenir, además de enfermedades de origen cardiovascular, algunos tipos de cáncer como por ejemplo el de colon, cuyas posibilidades de padecerlo se elevan de forma lineal con el incremento del índice de masa corporal.
Junto a los antecedentes familiares, la relación entre un elevado Índice de Masa Corporal y la aparición de algunos tumores está comprobada también en el caso del cáncer de cuello de útero y de  mama.
A medida que se cumplen años, aquellas mujeres con un IMC de más de 28 tienen un 30 por ciento más de posibilidades de sufrir cáncer de mama respecto a otras mujeres con un IMC de 21.
Por eso es tan importante prevenir el sobrepeso y la obesidad. Y a la vez muy sencillo. Basta con reducir el consumo de grasas, tanto de origen animal como las carnes rojas y los embutidos industriales y la bollería.
Al cocinar es recomendable usar menos sal y tener cuidado con los aperitivos y conservas, así como con el azúcar.  El consumo excesivo de azúcar, que nos proporciona calorías vacías – sin calorías, minerales, fibra o proteínas- puede ocasionar sobrepeso.
Comer de todo pero con moderación y practicar ejercicio como por ejemplo, caminar 30 minutos diarios a paso rápido, son dos buenas formas de prevenir la obesidad.
Última revisión:  07/04/2011
Junta de Andalucía
Consejería de Salud

lunes, 9 de mayo de 2011

Diabetes tipo 2: factores de riesgo. SE PUEDE PREVENIR

Edad

El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 aumenta con la edad. En personas con edad inferior a los 45 años es menos frecuente desarrollar este tipo de diabetes.

Índice de Masa Corporal

La medida más utilizada para evaluar el grado de obesidad es el Índice de Masa Corporal (IMC). Este índice se obtiene a partir de una fórmula matemática y es un valor que determina, en base al peso y estatura de una persona, si ésta se encuentra en su peso normal o no y cuál sería su rango de peso más saludable.
El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la estatura en metros: IMC = Peso (Kg) / Altura (m)2
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los individuos con un IMC de entre 25 y 29,9 sufren sobrepeso, mientras que quienes tienen un IMC de 30 o más son obesos.
El riesgo de desarrollar diabetes aumenta progresivamente tanto en hombres como en mujeres con la cantidad de exceso de peso.
El objetivo es alcanzar y mantener el normopeso, el peso normal que debe tener una persona según su edad, sexo y talla.
El IMC no es un dato aplicable a cualquier persona, no debe utilizarse como referencia en niños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con gran desarrollo muscular como los atletas.

Perímetro de cintura

La circunferencia de la cintura se admite cada vez más como una manera sencilla de identificar la obesidad. Esta medida, en combinación con el IMC, ha demostrado ser la que mejor predice la obesidad y los riesgos para la salud que conlleva.
Un perímetro de cintura elevado está estrechamente relacionado con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.
Se considera elevado si supera los 102 cm en varones y los 88 cm en mujeres.
Numerosos estudios han demostrado que perder peso y reducir el perímetro de cintura disminuye significativamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Actividad física



Tan sólo 30 minutos al día de actividad física moderada (por ejemplo, caminar o dar un paseo en bicicleta) son suficientes para mejorar su salud, aunque el beneficio puede ser mayor si el ejercicio es de más intensidad y duración, siempre y cuando no se tenga ninguna contraindicación para realizarlo (consúltelo con su médico).
También en las personas con diabetes se recomienda su práctica regular ya que, junto con la propuesta alimentaria y el tratamiento farmacológico, es uno de los puntos más importantes de su tratamiento.
La actividad física debe efectuarse de forma regular y controlada, lo que permitirá mantener un buen estado físico y psíquico. Al mismo tiempo se conseguirá un mejor control de la glucemia y una mejor calidad de vida. El ejercicio debe ser un acto agradable y una práctica segura por lo que deberán adoptarse las medidas correspondientes. Debe ser su médico o entrenador quien le diga qué tipos de ejercicio le convienen.


Están científicamente demostrados los beneficios de practicar ejercicio durante 30 minutos diarios, cinco días a la semana:
  1. Mejora la fuerza y la elasticidad muscular.
  2. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  3. Retrasa la desmineralización ósea que aparece con el paso del tiempo.
  4. Ayuda al control del peso y de la tensión arterial.
  5. Aporta mayor bienestar psíquico y posee además una acción desestresante.
A estos beneficios hay que añadir que mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el control de la glucemia, contribuyendo a un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Consumo de verduras y frutas

La dieta Mediterránea, más promocionada en las últimas décadas por sus beneficios demostrados en la prevención y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular, es el mejor modelo de dieta equilibrada. Entre las premisas exigidas por esta dieta está el consumo frecuente de frutas y verduras.
El concepto de la dieta Atlántica, otro paradigma de dieta ideal por ser concebida como dieta saludable, establece asimismo un consumo diario elevado de fruta y verdura.
Las frutas aportan energía, vitaminas, minerales y fibra. Las hortalizas: vitaminas, minerales, fibra, y contienen muy pocas calorías.
Se recomienda tomar 2 veces al día verduras y ensaladas y 2 ó 3 piezas de fruta también diarias. Esto reducirá su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Consumo de medicamentos para el control de la hipertensión arterial

La hipertensión, junto con el exceso de grasas, la obesidad y la diabetes componen el llamado síndrome metabólico, cuyo denominador común es la resistencia a la insulina. Es importante mejorar todos los componentes del síndrome, ya que cada uno de ellos potencia el riesgo de complicaciones de los otros elementos. Algunos de los fármacos que se utilizan para tratar la hipertensión pueden mejorar la sensibilidad a la insulina.

Antecedentes de glucemia elevada

Una persona que haya tenido la glucemia elevada durante un tiempo, aunque sea por situaciones que ya no están presentes, como la diabetes gestacional o el aumento de glucosa secundario a la toma de algunos medicamentos, representa un mayor riesgo de padecer diabetes ya que, al margen de informarnos de que se trata de una persona de riesgo también implica que durante una época el páncreas ha trabajado mal y la reserva de insulina se ha visto comprometida, por lo que se dispone de una menor cantidad para el futuro. Por tanto, es prioritario llevar un estilo de vida sano, a través de dieta y ejercicio, que disminuya el riesgo.

Antecedentes familiares de diabetes

El riesgo elevado de diabetes es significativamente mayor en personas que tienen antecedentes de diabetes en familiares de primer grado (padres, hermanos, hijos o abuelos) y también de segundo grado (tíos o sobrinos). Esto se debe a que la diabetes tiene un componente hereditario importante, por lo que se va a tener mayor predisposición. Por otro lado, también en una misma familia es habitual que se compartan estilos de vida, por lo que con frecuencia vemos familias con unos hábitos dietéticos y aficiones poco saludables.

¿Qué puede hacer para bajar su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2?


Usted no puede hacer nada respecto a su edad y su predisposición genética. Pero puede hacer mucho respecto al resto de los factores de riesgo de desarrollar diabetes, como el sobrepeso, la obesidad abdominal, el estilo de vida sedentario, los malos hábitos alimenticios y el hábito de fumar. Todo depende de usted.
Los cambios en su estilo de vida pueden prevenir completamente la diabetes o al menos retrasar su inicio hasta edades ya muy avanzadas. Si hay diabéticos en su familia, tendría que vigilar el aumento de peso con los años. Un perímetro de cintura elevado incrementa el riesgo de diabetes; y una actividad física moderada lo bajará. Tendría que cuidar su dieta, procurando tomar cada día verduras y cereales ricos en fibra. Elimine las grasas animales de su dieta y procure tomar en su lugar grasas vegetales.
Los estadios iniciales de diabetes no ocasionan síntomas. Si obtiene entre 12 - 14 puntos en el test, tendría que considerar seriamente su actividad física y sus hábitos dietéticos y prestar atención a su peso, para prevenir el desarrollo de diabetes. Por favor, contacte con su enfermera o su médico para su control.
Si ha obtenido 15 o más puntos en el test, tendría que hacerse un análisis de sangre para medir la glucosa (en ayunas y después de una comida) para determinar si padece una diabetes sin síntomas.

miércoles, 27 de abril de 2011

CONSEJO DIETÉTICO EN CONSULTAS DE ATENCIÓN PRIMARIA

Salud incorpora en atención primaria la oferta de consejo dietético para pacientes con sobrepeso y vida sedentaria


Los profesionales valorarán las características y motivación de cada persona para cambiar de hábitos, lo que determinará que la atención sea de carácter básico o intensivo

Los profesionales de atención primaria ofrecerán, de forma sistematizada y estructurada, recomendaciones sobre alimentación y estilos de vida saludables, dirigidos a todos los pacientes que presenten problemas de salud derivados de hábitos inadecuados. La directora general de Salud Pública, Josefa Ruiz, ha presentado hoy este tipo de intervención que se está implantando en los servicios de primaria, con objeto de reducir la morbilidad y mortalidad derivadas del sedentarismo y de una alimentación desequilibrada. Según las estimaciones disponibles, en torno a una cuarta parte de los pacientes que cada año acuden a sus centros de primaria podrán beneficiarse de esta oferta asistencial.

La incorporación del consejo dietético permitirá que los profesionales sanitarios ofrezcan estas indicaciones a todos los pacientes adultos que padezcan sobrepeso u obesidad, tengan estilos de vida sedentarios o presenten factores de riesgo de enfermedades crónicas relacionadas, como diabetes, patologías cardiovasculares o cáncer. También podrán beneficiarse de esta medida todas aquellas personas que lo soliciten, dado que su principal objetivo es impulsar y reforzar una actividad que ya venían realizando en muchas ocasiones los profesionales sanitarios, y que dotará de estilos de vida más saludables a los andaluces.


En una primera fase de detección, a los pacientes que reúnan estas características, se les realizarán las correspondientes mediciones de peso y talla para calcular su índice de masa corporal, se les entregará un cuestionario para valorar sus hábitos de vida, alimentación y actividad física, y se observará la presencia de otros factores de riesgo.

A raíz de este análisis, se les ofrecerá información sobre los riesgos de continuar con hábitos de vida no saludables, subrayando la importancia de modificarlos. Además, los profesionales valorarán la motivación de los pacientes para adquirir nuevos hábitos, algo que determinará si precisan el consejo dietético de carácter básico o intensivo, así como la entrega de diferentes materiales educativos de apoyo.

Niveles de recomendación


Entre los consejos básicos sobre alimentación que proporcionarán los profesionales sanitarios se encuentran limitar el consumo energético procedente de las grasas; incrementar la ingesta de frutas, verduras y legumbres; fomentar el consumo de pescado; limitar el consumo de sal, tomando de forma preferente sal yodada, además de advertir sobre el hecho de que los productos que se presentan bajo la denominación de dietéticos, de régimen o 'light' no siempre llevan consigo un bajo aporte calórico.

En cuanto al consejo básico sobre actividad física, se recomendará a los pacientes aprovechar las oportunidades que se presentan a lo largo del día para hacer ejercicio (subir y bajar escaleras, caminar cuando sea posible, etc.), reducir al máximo el sedentarismo durante el tiempo libre y fomentar un ocio activo. El objetivo de esto es que estas personas realicen un mínimo de 30 minutos de ejercicio físico diario, al menos cinco veces por semana.

Por su parte, a los pacientes que presenten más factores de riesgo, se les ofrecerá el denominado consejo intensivo, desarrollado fundamentalmente por profesionales de enfermería. Este segundo nivel de actuación consistirá en la participación en sesiones educativas grupales, dirigidas a incrementar los conocimientos sobre los alimentos, formas de preparación de las comidas, valoración de nutrientes o recomendaciones sobre cómo incrementar la actividad física.


Con el fin de aumentar su eficacia, el consejo intensivo tendrá un marcado carácter práctico, por lo que estará sustentado en la organización de actividades para potenciar el ejercicio físico (grupos para caminar, gimnasia, etc.), para lo que se buscará la colaboración con otras instituciones, como ayuntamientos.

Finalmente, los servicios de atención primaria desarrollarán consultas de seguimiento para todas las personas que hayan recibido el consejo dietético. Este seguimiento, que se efectuará por teléfono, en los propios centros de salud o en los domicilios de los pacientes que se encuentren inmovilizados, se sumará a los mensajes de refuerzo que se ofrecerán a estos usuarios cuando visiten sus centros de salud.

Colaboración

Para la puesta en marcha de esta acción, Salud ha recopilado y analizado las evidencias científicas disponibles. Además, su planificación y diseño se ha realizado en estrecha colaboración con la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC), la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria (ASANEC) y la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética (SANCYD).

Junto a ello, se está formando de forma específica a los profesionales de atención primaria para facilitar la introducción del consejo dietético. Así, ya se ha comenzado con dos cursos impartidos por la Escuela Andaluza de Salud Pública, sesiones que continuarán extendiéndose hasta cubrir las necesidades formativas de todos los profesionales sanitarios.

El consejo dietético es una de las líneas de actuación incluidas en el Plan para la Promoción de la Actividad Física y la Alimentación Equilibrada, impulsado por el Gobierno andaluz junto con otras instituciones, sociedades científicas y asociaciones de consumidores y usuarios. Esta iniciativa, única a nivel del Estado, tiene como principal objetivo prevenir enfermedades asociadas a estilos de vida sedentarios y hábitos nutricionales inadecuados, factores estrechamente vinculados a la obesidad.


Según los datos de la última Encuesta Andaluza de Salud, correspondiente a 2003, el 35,5% de la población padecía sobrepeso y un 15,3% obesidad; el 52,7% de los andaluces reconocía tener hábitos sedentarios en su tiempo libre, y casi el 24% de la población mayor de 16 años había recibido la recomendación de su médico para incrementar la práctica de ejercicio físico.
Noticias
Servicio Andaluz de Salud
Junta de Andalucía


sábado, 26 de febrero de 2011

POR UN MILLÓN DE PASOS


"Por un millón de pasos" es una iniciativa de la Consejería de Salud orientada a la promoción de la actividad física mediante una propuesta cooperativa:
¿Serían ustedes capaces de dar, al menos, un millón de pasos en un mes, mediante la suma de los pasos de los miembros de su asociación que participen en esta iniciativa y medidos mediante podómetros u otro medio?'

Destinatarios

Asociaciones y colectivos. Su puesta en práctica es a nivel de la localidad o municipio.

Objetivos

  1. Promover la actividad física mediante una propuesta cooperativa, no competitiva.
  2. Impulsar la actividad física mediante acciones compartidas y grupales.
  3. Dar importancia, como modelo, a las prácticas saludables que se vienen llevando a cabo por la ciudadanía: paseos, caminatas. Reforzarlas e incorporar a nuevos participantes.
  4. Unir esfuerzos entre las distintas Administraciones, Agencias y Colectivos para coordinar esfuerzos y recursos en el desarrollo de la Actividad Física.

Procedimiento

  1. Adhesión por escrito de las asociaciones y/o administraciones
  2. Charla informativa por personal sanitario sobre actividad física y dieta equilibrada.
  3. Distribución de podómetros y documentos de registro de la actividad
  4. Realización de la actividad durante un mes
  5. Evaluación de la actividad y acto institucional de entrega de diplomas personalizados a quienes han participado.

Materiales disponibles

  • Se facilitan dos podómetros por asociación. Se pretende que el paseo sea grupal y que lo que marque el podómetro sirve para quien lo lleva y para quienes le acompañan.
  • Asesoría y documentos explicativos de la actividad mediante correo electrónico porunmillondepasos.csalud@juntadeandalucia.es
  • Documentos de registro y modelos de diplomas.

    ¿Seremos capaces en Olivares de llevarlo a la práctica?
    En otros muchos pueblos ya lo han conseguido, como en Sanlúcar o en Salteras.

martes, 22 de febrero de 2011

Controlar la obesidad evitaría 6 de cada 10 casos de diabetes


La diabetes tipo 2 es un trastorno metabólico que se caracteriza por un exceso de azúcar en la sangre. Se trata de una patología crónica que afecta ya a un 10% de la población y que a día de hoy no tiene cura, aunque sí se puede controlar. Por eso, los médicos y enfermeros insisten en la importancia de la prevención para frenar una epidemia creciente en todo el mundo y que incrementa el riesgo de sufrir complicaciones graves, fundamentalmente problemas cardiovasculares. 

En este ámbito, la lucha contra la obesidad aparece como un asunto prioritario. «El 90% de los casos de diabetes que existen actualmente están directamente relacionados con el sobrepeso y la obesidad», explica el doctor Juan Madrid, endocrino del Hospital Virgen de La Arrixaca. Obesidad y diabetes, por tanto, van de la mano en muchos casos y convierten esta lucha en uno de los grandes retos de salud pública para los próximos años.
Según señala la 'Guía sobre Nutrición y Trastornos Alimentarios' impulsada por los Ministerios de Sanidad, Educación e Interior, se podría prevenir el 64%, en hombres, y el 74%, en mujeres, de los casos de diabetes existentes en el mundo si la población no llegara a ser obesa. De ahí que a la hora de establecer una serie de recomendaciones que frenen a esta enfermedad sea necesario recurrir a los consejos sobre hábitos de vida saludables basados en mantener una dieta variada y equilibrada y en realizar ejercicio de forma moderada.

«Modificar algunos aspectos de nuestro estilo de vida puede tener consecuencias muy positivas para nuestra salud», resalta el doctor Madrid, quien destaca «la importancia de atajar este problema desde la infancia». En esa línea se enmarca la campaña del Colegio de Médicos 'El peso adecuado', dirigida a los escolares y que se va a poner en marcha en colaboración con el Gobierno regional con la finalidad de afrontar un problema que afecta a cerca del 40% de los niños murcianos.

De todo en la justa medida
La relación obesidad/diabetes va más allá de la influencia en su aparición, porque una vez contraída la enfermedad, su evolución también se ve condicionada por los hábitos alimentarios. En el tratamiento de esta patología crónica, los pilares básicos en los cuales debemos apoyarnos para controlarla son: una alimentación adecuada, realizar actividad física moderada y el cuidado médico.
La dieta debe ser equilibrada, es decir, incluir todos los nutrientes necesarios, para mantener o acercarnos a un peso adecuado y contribuir a normalizar los niveles de glucemia y controlar la tensión arterial y los niveles de lípidos.
En términos generales, las legumbres, verduras cereales integrales, pasta, patatas, avena o el pescado azul tienen propiedades que resultan beneficiosas. Por el contrario, es recomendable evitar los azúcares de absorción rápida porque elevan de forma brusca los niveles de glucosa en la sangre. En este grupo incluimos los caramelos o el chocolate.
El ejercicio físico moderado y controlado es otro de los aspectos importantes a tener en cuenta. Junto a los beneficios que supone para cualquier persona, en los pacientes con diabetes favorece la disminución de glucemia y mejora la sensibilidad a la insulina. Es importante, eso sí, conocer la intensidad de la actividad a realizar para intensificar los controles y aplicar, si fuera necesario, correcciones en el tratamiento.
Junto a estas recomendaciones, el Colegio Oficial de Médicos recuerda la importancia del control médico porque cada caso es diferente y es necesario determinar el tratamiento más adecuado para cada circunstancia.

Fuente: laverdad.es

domingo, 26 de diciembre de 2010

Decálogo de la salud en la prevención de la diabetes tipo 2

  1. La diabetes tipo 2 se puede prevenir si modificamos nuestros hábitos de vida personales.
  2. Es importante realizar el autochequeo personal y un chequeo preventivo al menos una vez al año.
  3. Se debe evitar el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, los verdaderos factores de riesgo de la diabetes tipo 2.
  4. Conviene incluir en nuestra vida la saludable "dieta mediterránea".
  5. No olvidar hacer un hueco en la agenda para incluir la práctica de una actividad física saludable y regular.
  6. Evitar la soledad, que hoy constituye un verdadero factor de riesgo para nuestra salud.
  7. Huir de las "dietas milagro" y de la automedicación en todos los sentidos, y especialmente de los productos milagrosos que nos ofrecen para perder peso sin esfuerzo.
  8. Entonar un "no" rotundo al consumo de tabaco y evitar el abuso en el consumo de alcohol.
  9. No se fíe de todo lo que encuentre en los medios de comunicación.
  10. Confíe en los profesionales sanitarios que siempre estarán a su lado.

5 principales medidas para mejorar el estilo de vida:

  • Mantener el peso normal o perder más de un 5% si existe sobrepeso.
  • Realizar un consumo de grasa inferior al 30% de las calorías diarias.
  • Realizar un consumo de grasa animal (saturada) inferior al 10% de las calorías diarias.
  • Incluir más de 15 gramos de fibra natural por cada mil calorías ingeridas al día.
  • Practicar actividad física regular durante más de 30 minutos al día, al menos 5 días a la semana.
Fuente: "La diabetes se puede prevenir",
de Jesús Sanchez Martos y col.